Cuando la hostelería se enchufa al sol: la apuesta de Grupo ConBrassa por la sostenibilidad

Terraza de restaurante mediterráneo en Benidorm con placas solares en el tejado, vistas al mar al atardecer. Ambiente cálido y elegante sin comida visible.

Cuando la hostelería se enchufa al sol: la apuesta de Grupo ConBrassa por la sostenibilidad

Cuando la hostelería se enchufa al sol: la apuesta de Grupo ConBrassa por la sostenibilidad

El sector de la restauración consume mucha energía. Cocinas industriales, cámaras frigoríficas, aires acondicionados, iluminación ambiental, equipos de sonido: cada detalle de un restaurante suma kilovatios. La pregunta no es si la hostelería gasta energía, sino qué hace con ese gasto.

En Grupo ConBrassa decidieron que parte de la respuesta estaba en su propio tejado.

A finales de 2024, el grupo completó la instalación de un sistema fotovoltaico en sus instalaciones de Benidorm. No fue un gesto simbólico: la inversión recibió una subvención de 14.619 euros del programa de ayudas al autoconsumo del IVACE energía, financiado con fondos europeos NextGenerationEU. Las placas no solo generan electricidad para reducir el consumo de red; también incorporan un sistema de monitorización en tiempo real que permite controlar cada kilovatio desde una aplicación móvil.

Los números son modestos, la filosofía no. Para un grupo hostelero con cinco locales activos y una nueva apertura en camino —Season—, cada euro que se ahorra en la factura energética es un euro que se puede reinvertir en lo que de verdad importa: producto, equipo y experiencia del cliente.

Sostenibilidad sin postureo

La palabra «sostenibilidad» se ha desgastado. Se aplica a todo y, en demasiados casos, a nada. En hostelería, el camino fácil es poner pajitas de papel, eliminar las bolsas de plástico y colgar un certificado en la pared.

El camino difícil —y el único que marca diferencias— implica inversión real, planificación a largo plazo y la voluntad de medir lo que se consume. Porque lo que no se mide, no se gestiona.

El sistema que Grupo ConBrassa ha implantado no solo produce energía limpia; genera datos. Cada hora del día, cada temporada del año, cada pico de actividad en cocina queda registrado. Esa información permite tomar decisiones: qué equipos renovar, en qué franjas concentrar el consumo, cómo optimizar los horarios de arranque de maquinaria. No es romanticismo ecológico: es gestión empresarial.

¿Afecta esto al comensal?

Afecta, aunque no lo vea.

En un asador como ConBrassa, donde los hornos trabajan a temperaturas constantes, o en las cocinas de Va Bene, con sus pastas frescas y pizzas esponjosas, la estabilidad energética no es un lujo: es una necesidad operativa. Un suministro parcialmente autogenerado reduce la dependencia de la red y protege al restaurante de cortes o picos de tensión que pueden arruinar una partida de masa o interrumpir el servicio en hora punta.

Además, el ahorro energético se traduce en capacidad de inversión. Cada kilovatio que genera el sol de Benidorm es uno que no se paga a la compañía eléctrica. Esa diferencia permite mantener el precio de los platos sin sacrificar la calidad de la materia prima ni las condiciones del equipo.

Para el cliente que reserva mesa en El Barranco y se sienta frente al mar, o para el que elige un cóctel en Aruba al atardecer, la sostenibilidad no aparece en la carta. Pero está ahí: en las cámaras que conservan el pescado a la temperatura exacta, en la iluminación que crea ambiente sin disparar el contador, en las cocinas que funcionan con una mezcla de tradición y eficiencia.

El contexto: Benidorm y los fondos NextGeneration

La provincia de Alicante es una de las zonas con más horas de sol de Europa. Tener instalaciones hosteleras que no aprovechen ese recurso es, a estas alturas, una decisión que empieza a ser difícil de justificar desde el punto de vista económico.

Los fondos NextGenerationEU han acelerado la transición energética del sector. En la Comunidad Valenciana, decenas de empresas hosteleras han accedido a estas ayudas para instalar placas solares, mejorar el aislamiento térmico o renovar equipos de climatización. Pero el acceso a la subvención no es automático: requiere proyecto técnico, cumplir plazos, justificar cada euro. Grupo ConBrassa lo hizo.

Lo que viene

La apertura de Season, el nuevo establecimiento del grupo, incorpora esta filosofía desde el diseño, no como un añadido posterior. Integrar criterios de eficiencia energética desde la fase de proyecto es más barato y más efectivo que reformar después.

En un sector donde los márgenes son estrechos y la competencia —especialmente en un destino como Benidorm— es feroz, cada ventaja operativa cuenta. La sostenibilidad entendida como eficiencia no es un lujo verde: es una herramienta de gestión que mejora la cuenta de resultados y, de paso, cuida el entorno donde el grupo opera.

Porque tiene sentido preocuparse por el medio ambiente cuando tu negocio depende de que el Mediterráneo siga siendo azul, el sol siga brillando en la terraza y la ciudad siga atrayendo a quienes vienen a disfrutar de ambas cosas.