Más de tres décadas en Benidorm: la filosofía de trabajo que sostiene a Grupo ConBrassa

Más de tres décadas en Benidorm: la filosofía de trabajo que sostiene a Grupo ConBrassa

Más de tres décadas en Benidorm: la filosofía de trabajo que sostiene a Grupo ConBrassa

En 1989, Licinio García Alcázar abrió El Barranco, un restaurante de arroces y cocina de mercado en Benidorm. No había detrás un plan de expansión ni un manual de marca. Había una idea sencilla: trabajar con producto de temporada y atender bien a quien vuelve cada verano. Casi cuatro décadas después, esa idea sigue siendo el eje de Grupo ConBrassa, un grupo que hoy reúne cinco establecimientos y varios servicios asociados.

Un grupo se construye sobre una cocina, no sobre un logotipo

La hostelería suele explicarse por sus escaparates. Los proyectos que duran, en cambio, se explican por lo que ocurre en la cocina y en la sala. El Barranco nació frente al mar, con los arroces y la cocina de mercado como base, y esa referencia no se abandonó al crecer. Sirvió, más bien, de criterio para decidir qué se abría y qué no.

De ahí surgen cinco casas con identidades distintas y un mismo estándar. ConBrassa es un asador con balcón al mar: carnes, cocina mediterránea y una extensa selección de vinos. El Barranco mantiene su perfil original, arroces y mercado frente al Mediterráneo. Aruba funciona como gastrolounge con cocina ininterrumpida, desde el desayuno hasta los cócteles, con una propuesta que cruza lo asiático y las hamburguesas. Va Bene La Cala traslada la cocina italiana y mediterránea a un comedor con vistas. Y Va Bene Centro sirve pastas, pizzas y arroces en una terraza ajardinada del centro de Benidorm.

Son cinco conceptos que podrían competir entre sí y, sin embargo, se reparten por zona, por momento del día y por tipo de plan. Esa convivencia responde a una idea de grupo en la que cada local tiene un papel concreto.

La autoridad se demuestra con hechos

Hay dos maneras de construir reputación. Una consiste en repetir que se es el mejor. La otra, más lenta y más sólida, consiste en acumular hechos comprobables. Grupo ConBrassa pertenece a la segunda.

La compañía es distribuidora oficial de dos bodegas: Bodegas Luis Cañas y Martínez y Sanz. Ese detalle dice más de su relación con el vino que cualquier eslogan: implica selección, volumen y una responsabilidad directa sobre lo que llega a la mesa. En un grupo con asador y cocina mediterránea, esa condición forma parte de la operación, no del decorado.

A ello se suma una apuesta por la eficiencia energética que ya está en marcha: una instalación fotovoltaica subvencionada con fondos NextGenerationEU, con una ayuda de 14.619,02 euros. No es una declaración de intenciones, sino una inversión que reduce consumo y coste.

Y está el reconocimiento del sector. En 2025, Licinio García fue nombrado padrino del Benidorm Gastronómico, un papel que el grupo asumió con la responsabilidad de representar a la ciudad en uno de sus eventos más consolidados. Para una empresa familiar que empezó con un solo restaurante, ese tipo de reconocimiento no se compra: se acumula.

Crecer sin dejar de ser reconocible

El grupo no se ha detenido. Está prevista la apertura de Season, que se sumará a los cinco establecimientos actuales, y Depot Gastro cubre desde hace tiempo el catering de eventos privados. Son dos movimientos que apuntan en direcciones distintas —el día a día de un restaurante y el servicio externo— pero que comparten la misma base operativa.

La pregunta razonable ante cualquier grupo que crece es si mantendrá el nivel. La respuesta no está en una promesa, sino en el método: partir del producto, respetar la identidad de cada casa y sostener la exigencia en sala. Treinta y siete años después del primer arroz servido en El Barranco, ese sigue siendo el argumento.

La reputación, al final, no es lo que un grupo dice de sí mismo. Es lo que el cliente comprueba cada vez que vuelve.